En ocasiones, otra
de las barreras en la integración de tecnologías en el aprendizaje, es el limitado
equipamiento tecnológico, como computadoras, teléfonos celulares y conexión a Internet en los centros educativos y hogares, que está al alcance de algunos
sectores de la sociedad, docentes no preparados para utilizarla y disminuye la
interacción docente-discente.
Por otro lado, es
cierto que la generación de jóvenes nativos interactivos maneja con soltura la
tecnología, pero en ningún momento ello indica que estos hagan un uso correcto,
útil y beneficioso para su desarrollo y aprendizaje personal; y es aquí donde
el docente del siglo XXI debe incidir. La tecnología y la información por sí
solas no guían ni ayudan ni aconsejan a los estudiantes; por ello, la labor del
docente en la educación digital es hoy más importante que nunca.
En conclusión, no
basta con que el docente digital deba adquirir competencias tecnológicas, sino
que debe adaptar su rol, en última instancia, la finalidad del profesorado es
preparar al alumnado para la vida, una vida digital, ¿compartes esta idea?, déjanos
tus opiniones en los comentarios.


